Aparece justo al final de cada partido.
Me persigue,
Me acosa.
Aunque haya destrozado el marcador,
Siempre tiene algo que decir.
Es muy pesado.
Que si no llegué a ese pase,
Que sino controlé la bola,
Que cada falta deberia ser gol.
¿Su frase favorita?
Si crees que ya eres perfeto,
Nunca llegarás a serlo.
Y sigue, sigue.
Todo el santo dia.
Siete dias a la semana.
¿Pero sabeis que?
Adoro a ese tipo.